El proyecto «Centro Intercultural de Cuidados Buen Vivir Sin Fronteras: Autonomía,
Protección y Derechos para Mujeres Migrantes y sus Familias del Campamento Alto
Molle», ejecutado desde marzo de 2026, ha beneficiado a 50 niños y niñas mediante
servicios de cuidado y reforzamiento escolar; a 64 mujeres mediante atención psicosocial y
orientación migratoria; así como ha fortaleciódo a un equipo de cuatro cuidadoras comunitarias mediante
procesos de formación técnica.

Como resultado, el proyecto permitió crear un espacio con guardería comunitaria,
reforzamiento escolar, apoyo psicológico y orientación migratoria, además de talleres
formativos y actividades de encuentro para familias de Alto Molle.

En lo que respecta a su impacto en la autonomía de las mujeres, el proyecto gestionó
servicios de cuidado, alimentación, higiene, transporte y reforzamiento escolar para
niños y niñas, favoreciendo la autonomía económica de 20 mujeres al liberar tiempo
destinado a labores de cuidado.

Paralelamente, se realizaron atenciones individuales, talleres grupales sobre duelo
migratorio, salud colectiva y crianza positiva, además de jornadas de orientación
migratoria, todas de libre acceso para la comunidad de Alto Molle.

La iniciativa cuenta con el financiamiento de ONU Mujeres, en el marco de la
«Convocatoria de pequeñas subvenciones para fortalecer a organizaciones de mujeres y
personas LGTBIQ+, migrantes y refugiadas, y a organizaciones que trabajan en la defensa
de los derechos humanos de las personas en situación de movilidad humana».

Durante la ejecución se articuló una red de 13 instituciones colaboradoras, entre ellas la
SEREMI de la Mujer y la Equidad de Género, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, la
Universidad Santo Tomás, la Universidad de Tarapacá, la Biblioteca Móvil de Alto Hospicio,
el Programa Migrantes de la Red de Atención Primaria de Salud Municipal y organizaciones
de la sociedad civil, entre ellas AMPRO Tarapacá.

Al respecto, la representante legal del proyecto, Sor Ángela Popo, señaló: «Esta iniciativa
demuestra que el trabajo comunitario y la articulación entre organizaciones e instituciones
hacen posible generar acciones concretas desde el territorio para fortalecer la calidad de
vida de las familias migrantes».

La iniciativa se inspira en el modelo de Madres Comunitarias del Instituto Colombiano de
Bienestar Familiar, promoviendo un enfoque comunitario y territorial basado en la
organización vecinal para el cuidado de la primera infancia e incorporando enfoques de
género y autonomía económica, interculturalidad, derechos humanos y protección frente a
las violencias.

El equipo implementador está integrado por personas de Colombia, Bolivia, Venezuela,
Chile y Perú, entre ellas la representante legal, Sor Ángela Popo; la coordinadora, Hillary
Alvarado; las cuidadoras comunitarias Blanca López, Génesis Barrios y María Claudia
Hernández; la psicóloga Verónica Jiménez; la profesora de Lenguaje Andrea Barrera; y el
profesor de Matemáticas Adolfo Martínez Morales.

Contenido | cortesía de la Agencia de Medios Paitocas