Como Red de Periodistas Migrantes y Colegio de Periodistas de Chile, manifestamos nuestra profunda preocupación frente los antecedentes revelados por la Contraloría General de la República, respecto al ingreso al país de niños, niñas y adolescentes de nacionalidad haitiana, y la forma como han sido difundidos por diversos medios de comunicación.
Solicitamos a las autoridades resguardar siempre la identidad y privacidad de cada niño, niña o adolescente, en medio de la investigación que se está realizando, para seguir estableciendo su paradero, y determinar las eventuales responsabilidades. De igual forma, hacemos un llamado a todas las instituciones del Estado, a los organismos de protección de la niñez, a la sociedad civil, a representantes políticos y medios de comunicación a actuar con responsabilidad y rigor, ya que la protección integral de la infancia debe estar en el centro de cualquier abordaje público de este caso.
En medio de estos hechos, nos dirigimos especialmente a los medios de comunicación, periodistas, comunicadores/as, divulgadores/as de información y líderes de opinión, para instarlos a tratar este caso con enfoque de derechos humanos de la niñez y perspectiva intercultural:
- Evitar el sensacionalismo y la sobreexposición de niños, niñas y adolescentes.
- No entregar datos que permitan identificarlos a ellos o a sus familias.
- Verificar rigurosamente la información antes de publicarla, contrastando fuentes oficiales con organizaciones especializadas en niñez y con la propia comunidad migrante.
- Y ofrecer contexto sobre las causas estructurales de estos procesos migratorios, en lugar de reducir el caso a hechos aislados.
También hacemos un llamado a no asociar este caso con generalizaciones sobre la migración haitiana, evitando narrativas que estigmaticen, criminalicen o folcloricen a las comunidades migrantes y racializadas, ya que un periodismo riguroso distingue entre la eventual responsabilidad de personas o instituciones determinadas y el origen nacional o la situación migratoria de las familias, que en ningún caso debe presentarse como causa de lo ocurrido.
Chile ha suscrito y ratificado compromisos internacionales en materia de protección de la infancia y cuenta con normativa nacional que obliga a garantizar el interés superior del niño, la reunificación familiar cuando corresponde por ley, la prevención de toda forma de explotación y la protección efectiva de los derechos de niños, niñas y adolescentes migrantes.
La Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por Chile en 1990, establece en su artículo 3 que el interés superior del niño debe ser una consideración primordial en toda decisión que les afecte, y en su artículo 10 dispone que las solicitudes de reunificación familiar sean atendidas de manera positiva, humanitaria y expedita, sin que su sola presentación acarree consecuencias desfavorables para niños, niñas, adolescentes ni sus familias. Estos estándares deben guiar tanto la actuación del Estado como la cobertura periodística de este caso.
De nuevo, exhortamos a que este caso sea abordado con rigor, evitando cualquier forma de estigmatización hacia la comunidad haitiana y hacia las personas migrantes en general. La protección de la niñez y la búsqueda de la verdad deben prevalecer por sobre prejuicios, generalizaciones o discursos discriminatorios.
Nos mantendremos vigilantes ante el avance de las investigaciones judiciales y administrativas, reafirmando nuestro compromiso con un periodismo y una comunicación que visibilicen las realidades migratorias desde un enfoque de derechos humanos, justicia social, interculturalidad y protección irrestricta de la niñez.
